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Ana Maria Rosato, media@acluga.org

February 20, 2020

Escuche el podcast Liberty Is Peachy de la ACLU de Georgia, en el que su Director Legal, Sean J. Young, habla sobre este siguiente paso en la demanda contra la prohibición del aborto.

ATLANTA — El día de hoy la Unión Americana para las Libertades Civiles (ACLU), la ACLU de Georgia, el Centro para los Derechos Reproductivos (the Center for Reproductive Rights) y Planned Parenthood interpusieron una moción de sentencia sumaria en su demanda SisterSong v. Kemp que impugna la prohibición del aborto en Georgia. La moción pide al tribunal impedir permanentemente que la ley entre en efecto.

La demanda interpuesta en junio de 2019 impugna la ley que prohíbe el aborto en Georgia, proyectada para entrar en vigor el 1º de enero del 2020. Esta ley prohibiría la atención médica para el aborto desde las primeras semanas de embarazo, antes de que muchas mujeres incluso sepan que están embarazadas.

De acuerdo con la demanda, la prohibición del aborto en Georgia es una clara violación al caso Roe v. Wade y al casi medio siglo de precedentes del Tribunal Supremo reafirmando la crucial esencia del caso Roe. En una ponencia para el Tribunal Supremo de Justicia de los Estados Unidos en 1992, la magistrada Sandra Day O’Connor escribió, “La capacidad de las mujeres de participar con equidad en la economía y en la vida social de la nación ha sido facilitada por su habilidad en controlar su vida reproductiva.”

El 1ro de octubre de 2019, el Tribunal Federal de Distrito aprobó la moción de mandato preliminar de los demandantes y el bloqueo temporal de la ley para impedir que ésta entrara en vigor mientras el caso aún se debate. El mandato preliminar permanecerá en efecto hasta que el tribunal explícitamente apunte lo contrario.
Si la moción de sentencia sumaria se otorga a los demandantes, la ley de prohibición al aborto será bloqueada permanentemente, a menos que un tribunal de apelaciones indique otra cosa.

“Como organización de justicia reproductiva establecida en Georgia por más de 20 años, el compromiso de SisterSong es el de enfocar y difundir las necesidades de aquellas comunidades históricamente marginadas. La tasa de mortalidad materna en Georgia se ubica en el segundo lugar más alto de la nación; las mujeres de color en nuestro estado mueren a una tasa seis veces mayor que el promedio nacional. SisterSong está interponiendo esta demanda con el fin de proteger los derechos reproductivos y de salud materna, de manera que cada individuo -especialmente las personas de color- puedan prosperar en sus familias y comunidades y preservar sus derechos humanos para tomar sus propias decisiones sobre su vida reproductiva”, dijo Monica Simpson, directora ejecutiva de SisterSong. 

“Mientras que cada persona tiene derecho a manifestar su propia opinión, cada mujer tiene derecho a ejercer su propia decisión,” dijo J. Young, director legal de la ACLU de Georgia. “Estas son decisiones privadas que deberían tomarse libres de cualquier intromisión gubernamental.”

 “El Centro de Salud para las Mujeres Feministas (Feminist Women´s Health Center) ha proporcionado servicios integrales de salud reproductiva - incluyendo atención en el aborto-, a los residentes de Georgia desde 1976 y se han movilizado en nuestras comunidades desde 1996. Los desafíos son siempre grandes en las comunidades que servimos. No nos detendremos hasta que haya un fundamental giro en el acceso a la atención médica y en la justicia reproductiva para todos en el Sur,” dijo Kwajelyn J. Jackson, directora ejecutiva del Centro de Salud para las Mujeres Feministas.  

De acuerdo con una encuesta de Atlanta Journal-Constitution en 2019, 70 por ciento de los habitantes en Georgia  apoyan la causa Roe v. Wade, caso del Tribual Supremo de los Estados Unidos que es punto de referencia para garantizar el derecho al aborto.

“En el 2019 fueron aprobadas 25 iniciativas para la prohibición del aborto en 12 estados, incluyendo Georgia. Si hay una cosa que nos ha mostrado este ataque sin precedentes a los derechos de salud reproductiva, es que no nos podemos dar el lujo de ser o proveedores de atención médica o defensores de ella. Debemos ser ambas cosas, porque los derechos constitucionales de nuestros pacientes están en riesgo y si no continuamos defendiéndolos, sus vidas estarán también en riesgo” afirmó Staci Fox, presidenta y CEO de Planned Parenthood Sudeste.

“La prohibición del aborto en Georgia va en contra de los casi 50 años de precedentes del Tribunal Supremo de los Estados Unidos, comenzando con el caso Roe v. Wade,” expresó Emily Nestler, senior del equipo de abogados del Centro para los Derechos Reproductivos. “Este es un caso bastante claro y no hay necesidad de juicio. Prohibiciones como esta han sido siempre revocadas por los tribunales y esta tendrá la misma suerte.”

“En un estado con una escasez crítica de proveedores de salud y con una de las más altas tasas de muerte materna e infantil -especialmente entre personas de color-, los políticos deberían enfocarse en expandir el acceso a la salud reproductiva, no a prohibir el aborto antes de que incluso alguien sepa que está embarazada,” manifestó Talcott Camp, director adjunto del Proyecto de Libertad Reproductiva (Reproductive Freedom Project) de la ACLU.

Las organizaciones que presentan la demanda son, el Colectivo para la Justicia Reproductiva de las Mujeres de Color SisterSong (SisterSong Women of Color Reproductive Justice Collective), Centro de Salud para las Mujeres Feministas (Feminist Women’s Health Center), Planned Parenthood Sudeste (Planned Parenthood Southeast, Inc.), Clínica de Salud Integral en Atlanta (Atlanta Comprehensive Wellness Clinic), Centro Médico para las Mujeres en Atlanta (Atlanta Women’s Medical Center), FemHealth USA -conocido como carafem-, Organización para la Salud de las Mujeres de Columbus (Columbus Women’s Health Organization, P.C.), Summit Medical Associates, P.C., Carrie Cwiak, médico profesional y maestra en salud pública; Lisa Haddad, médico profesional, maestra en ciencias y en salud pública; y Eva Lathrop, médico profesional y maestra en salud pública.

Los demandados en este caso son el gobernador de Georgia Brian Kemp, el fiscal general Christopher M. Carr, el comisionado del Departamento de Salud pública Kathleen Toomey, el director ejecutivo y los miembros del Consejo Médico Integrado de Georgia (Georgia Composite Medical Board) y los fiscales de distrito de los condados donde los demandantes proveen asistencia médica. Todos ellos demandados en sus capacidades oficiales. 

SisterSong v. Kemp fue interpuesta en el Tribunal de Distrito de los Estados Unidos para el Distrito Norte de Georgia, División Atlanta.

Georgia es uno de los varios estados que aprobaron leyes de prohibición del aborto el año pasado, lo que representa una ola sin precedente de legislaciones diseñadas para iniciar una desestimación directa del caso Roe v. Wade. 
Además de Georgia, Alabama aprobó una prohibición casi total; Kentucky, Mississippi, Luisiana, y Ohio aprobaron la prohibición a partir de la sexta semana de embarazo; Missouri aprobó una prohibición a partir de la octava semana de embarazo; Utah y Arkansas lo hicieron para la 18a semana de embarazo. Ninguna de estas leyes ha entrado en vigor; algunas de ellas han sido bloqueadas temporalmente por un tribunal; otras han sido impugnadas antes de entrar en efecto. El aborto es aún legal en los 50 estados americanos.

La ACLU ha impugnado las prohibiciones al aborto en Alabama, Arkansas, Kentucky y Ohio, entre otras. El Centro para los Derechos Reproductivos ha impugnado la ley de prohibición al aborto a la sexta semana y a la 15a semana en Mississippi, así como la ley de prohibición al aborto a la 2oa semana en Carolina del Norte. Todas ellas han sido bloqueadas.